top of page
Buscar

Un Nuevo Tiempo Escolar: El Deber del Creyente en Esta Nueva Temporada

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” — Proverbios 22:6


Con el inicio de un nuevo año escolar comienza también una nueva oportunidad para crecer, aprender y cumplir el propósito de Dios. Para muchas familias este tiempo representa la compra de útiles, nuevos horarios y nuevos desafíos. Sin embargo, para el creyente significa mucho más: es una temporada para sembrar principios eternos en el corazón de nuestros hijos y vivir nuestra fe en medio de la sociedad.


La educación académica es importante, pero nunca debe reemplazar la formación espiritual. Como padres, abuelos, maestros y miembros del cuerpo de Cristo, tenemos la responsabilidad de enseñar con el ejemplo que el temor de Dios es el principio de la sabiduría (Proverbios 9:10). Nuestros hijos necesitan conocer matemáticas, ciencias y literatura, pero también necesitan aprender a orar, amar la verdad, practicar la integridad y depender del Señor en cada decisión.


Cada aula representa un campo misionero. Los estudiantes cristianos están llamados a reflejar el carácter de Cristo mediante su conducta, respeto, honestidad y amor hacia los demás. Un creyente no solo habla de Jesús; también lo demuestra con su manera de vivir.


Como iglesia, nuestro deber es acompañar a las familias durante esta etapa. Debemos orar por los estudiantes, los maestros, el personal escolar y las autoridades educativas. También debemos apoyar a quienes enfrentan dificultades económicas o emocionales, recordando que el amor de Cristo se manifiesta en acciones concretas.


A los jóvenes les recordamos que su identidad no está determinada por la presión de grupo, las redes sociales o las opiniones de otros. Su identidad está en Cristo. Él los ha llamado a ser luz del mundo y sal de la tierra, marcando una diferencia dondequiera que estén.



En este nuevo ciclo escolar, hagamos el compromiso de:


* Buscar a Dios cada mañana antes de comenzar nuestras actividades.

* Mantener una actitud de excelencia en los estudios y el trabajo.

* Honrar a padres, maestros y autoridades.

* Defender la verdad con amor y respeto.

* Compartir el evangelio con un testimonio íntegro.

* Permanecer firmes en la fe, aun cuando el entorno presente desafíos.


En CDR Church creemos que una generación preparada académicamente y fundamentada en la Palabra de Dios puede transformar su comunidad, su nación y las futuras generaciones.


Que este año escolar sea una temporada de crecimiento, protección, sabiduría y favor divino para cada estudiante, maestro y familia.

 
 
 

Comentarios


bottom of page